Salud Mental Perinatal

Imagen corporal durante el embarazo: cuando los cambios en tu cuerpo también afectan cómo te sientes

Mujer embarazada observa su cuerpo frente a un espejo mientras sostiene suavemente su vientre, reflexionando sobre los cambios corporales durante el embarazo.

El embarazo transforma el cuerpo de forma rápida y, muchas veces, de manera impredecible. El abdomen crece, los senos cambian, pueden aparecer estrías y cambios en la piel y, por supuesto, aumenta el peso. Aunque muchos de estos cambios forman parte del embarazo, eso no significa que siempre sea fácil experimentarlos.¹

Y aquí existe una contradicción de la que no hablamos lo suficiente: puedes sentir admiración por todo lo que tu cuerpo está haciendo y, al mismo tiempo, tener dificultades para reconocer o aceptar cómo está cambiando.

La imagen corporal se refiere a cómo percibimos, pensamos y nos sentimos respecto a nuestro cuerpo. Durante el embarazo, esa percepción puede cambiar considerablemente y estar influenciada no solo por los cambios físicos, sino también por nuestras experiencias previas, expectativas y los mensajes que recibimos sobre cómo “debería” lucir un cuerpo embarazado.¹²

¿Sabías que…? No tienes que amar cada cambio de tu cuerpo para respetarlo y cuidarlo durante el embarazo.

Las investigaciones sobre imagen corporal durante el embarazo y el posparto muestran experiencias muy diversas. Algunas mujeres describen una mayor apreciación por lo que su cuerpo es capaz de hacer, mientras otras experimentan insatisfacción, pérdida de control o presión relacionada con su apariencia.²

¿Por qué el embarazo puede cambiar la relación con tu cuerpo?

La experiencia de la imagen corporal no ocurre solamente frente al espejo. También vivimos rodeadas de mensajes sobre cómo “debería” lucir un cuerpo embarazado y cómo debería verse nuevamente después del parto.

Las experiencias recogidas en investigaciones sobre imagen corporal durante el periodo perinatal muestran precisamente esa tensión entre los cambios propios del embarazo y los ideales sociales relacionados con el peso, la figura y la apariencia.²

La relación que tenemos con nuestros cuerpos se desarrolla durante toda la vida y no desaparece automáticamente cuando quedamos embarazadas.

¿Es normal que no me guste mi cuerpo durante el embarazo?

Tener días en los que no te sientas cómoda con tu cuerpo puede ocurrir durante el embarazo. La Office on Women’s Health señala que el embarazo puede provocar nuevas dificultades relacionadas con la imagen corporal o intensificar preocupaciones que ya existían antes.¹ Lo importante es observar cuánto espacio están ocupando esos pensamientos y cómo están afectando tu bienestar.

No es lo mismo pensar ocasionalmente: “Hoy no me siento cómoda con mi cuerpo.” que pasar gran parte del día preocupada por tu peso, restringir alimentos por miedo a aumentar de peso, evitar determinadas situaciones porque no quieres que otras personas vean tu cuerpo o sentir que tu valor depende de cómo luces durante el embarazo.

Imagen corporal y salud mental

La imagen corporal también está relacionada con nuestro bienestar emocional. Un estudio científico sobre insatisfacción corporal durante el embarazo encontró que los factores psicológicos estaban asociados con mayores niveles de insatisfacción corporal y que la relación entre imagen corporal y depresión era una de las más estudiadas.³

Esto no significa que sentirte insegura con tu cuerpo vaya a provocar automáticamente depresión o alguna otra condición de salud mental. Tampoco significa que toda persona que experimente ansiedad o depresión durante el embarazo tendrá dificultades con su imagen corporal.

Significa que existe una relación suficientemente importante como para que la manera en que te sientes respecto a tu cuerpo forme parte de las conversaciones sobre salud mental durante el embarazo

El peso durante el embarazo

El aumento de peso es una parte esperada del embarazo, pero las necesidades no son exactamente iguales para todas las personas. Las recomendaciones clínicas consideran factores individuales, incluyendo el peso y el índice de masa corporal antes del embarazo. ACOG señala que el aumento recomendado depende, entre otros factores, del peso previo al embarazo y que el seguimiento debe formar parte del cuidado prenatal.⁴

Sin embargo, para algunas personas, pesarse frecuentemente puede generar ansiedad o intensificar preocupaciones existentes sobre el cuerpo. Si el número en la balanza te produce mucha angustia, puedes hablarlo con tu proveedor de salud.

Puedes preguntar:

  • Por qué es necesario conocer tu peso en determinada cita.
  • Si necesitas conocer el número.
  • Si puedes pesarte de espaldas a la balanza.
  • Si pueden evitar comentar el peso en voz alta cuando no sea clínicamente necesario.
  • Cómo están evaluando tu salud y el crecimiento del embarazo además del peso.

Hablar sobre cómo te afectan estas conversaciones no significa ignorar tu salud física. Significa incluir también tu bienestar emocional dentro de tu atención prenatal.

Mitos y realidades

Mito: “Si quería este embarazo, debería amar mi cuerpo embarazado.”

Realidad: Los sentimientos positivos hacia tu embarazo y la incomodidad con algunos cambios corporales pueden coexistir.¹²

Mito: “Preocuparte por tu apariencia durante el embarazo es superficial.”

Realidad: La imagen corporal forma parte de nuestro bienestar psicológico. La insatisfacción corporal durante el embarazo se ha relacionado con diferentes factores psicológicos, incluyendo síntomas depresivos.³

Mito: “Todas las embarazadas se sienten hermosas cuando les crece la barriga.”

Realidad: No existe una experiencia universal de imagen corporal durante el embarazo.²

Mito: “Lo importante es aumentar exactamente la cantidad correcta de peso.”

Realidad: Existen recomendaciones clínicas sobre aumento de peso durante el embarazo, pero estas dependen de factores individuales y deben interpretarse dentro del contexto de la salud de cada persona y del desarrollo del embarazo.⁴

Mito: “Después del parto mi cuerpo volverá a ser exactamente como antes.”

Realidad: El cuerpo continúa cambiando después del nacimiento de tu bebé. Algunas personas regresan a una apariencia similar a la que tenían antes del embarazo y otras no. Ambas experiencias pueden formar parte de los cambios normales que ocurren después de gestar y dar a luz.¹

¿Y las redes sociales?

Durante el embarazo puede resultar particularmente fácil compararte. Barrigas perfectamente redondas. Personas que parecen no haber cambiado en ninguna otra parte del cuerpo. Rutinas de ejercicio. Videos sobre cómo “mantenerse fit” durante el embarazo. Contenido sobre cuánto peso aumentó determinada persona. Y después aparece otra presión: el famoso “bounce back”.

Sin embargo, lo que ves en una pantalla no representa la enorme diversidad de cuerpos ni de experiencias durante el embarazo. Tampoco sabes qué hay detrás de una fotografía: el ángulo, la iluminación, la edición, la genética, la historia médica o simplemente el momento específico en el que fue tomada. Si determinado contenido hace que constantemente termines sintiéndote peor con tu cuerpo, dejar de seguirlo, silenciarlo o limitar cuánto lo consumes también puede ser una forma de cuidar tu salud mental.

¿Qué puede ayudar?

No necesitas obligarte a “amar” tu cuerpo todos los días. Para algunas personas, un objetivo más realista puede ser desarrollar una relación más neutral y respetuosa con él.

Puede ayudar:

  • Recordar que no existe una única manera de “verse embarazada”.
  • Utilizar ropa que te resulte cómoda ahora, en lugar de esperar a que tu cuerpo encaje nuevamente en otra talla.
  • Hablar sobre cómo te sientes con alguien de confianza.
  • Concentrarte también en cómo se siente y funciona tu cuerpo, no únicamente en cómo luce.
  • Realizar actividad física apropiada para tu embarazo si tu profesional de salud la recomienda.

¿Cuándo debería buscar ayuda?

Considera hablar con un profesional si notas que:

  • Piensas constantemente en tu peso o apariencia.
  • Sientes miedo intenso de aumentar de peso.
  • Estás restringiendo alimentos para intentar controlar tu peso.
  • Sientes culpa o ansiedad después de comer.
  • Realizas ejercicio de manera compulsiva.
  • Evitas citas médicas por miedo a que te pesen.
  • Tienes antecedentes de un trastorno de la conducta alimentaria y notas que comienzan a regresar pensamientos o conductas anteriores.

ACOG señala específicamente que el embarazo puede empeorar o hacer evidente un trastorno de la conducta alimentaria y recomienda informarlo al profesional de salud para poder recibir tratamiento durante y después del embarazo.⁵ Buscar apoyo temprano no significa que exista necesariamente un diagnóstico. Significa reconocer que tu relación con el cuerpo también merece cuidado.

No tienes que amar cada cambio

Tu relación con tu cuerpo puede cambiar muchas veces durante el embarazo, y no necesitas obligarte a sentir gratitud o admiración por cada transformación.

Quizás, por ahora, sea suficiente recordar esto: Tu cuerpo no necesita gustarte todos los días para merecer alimentación, descanso, cuidado y respeto.

Referencias

1. Office on Women’s Health. Pregnancy and Body Image.

2. Hodgkinson, E. L., Smith, D. M., & Wittkowski, A. (2014). Women’s experiences of their pregnancy and postpartum body image and transition to motherhood: A metasynthesis. BMC Pregnancy and Childbirth, 14, 330.

3. Fuller-Tyszkiewicz, M., Skouteris, H., Watson, B. E., & Hill, B. (2013). Body dissatisfaction during pregnancy: A systematic review of cross-sectional and prospective correlates. Journal of Health Psychology, 18(11), 1411–1421.

4. American College of Obstetricians and Gynecologists. How Much Weight Should I Gain During Pregnancy?

5. American College of Obstetricians and Gynecologists. Having a Baby.

Si necesitas apoyo

Si estás atravesando un momento difícil durante el embarazo o el posparto, recuerda que no tienes que enfrentarlo sola. Si te encuentras en Estados Unidos o Puerto Rico, puedes comunicarte con la National Maternal Mental Health Hotline:

📞 1-833-TLC-MAMA (1-833-852-6262)

  • Disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
  • Gratuita y confidencial.
  • Atención en español y en más de 60 idiomas.

Si tienes pensamientos de hacerte daño a ti misma o sientes que tú o tu bebé están en peligro inmediato, llama al 911 o acude al servicio de emergencias más cercano.

Aviso importante: La información presentada en este artículo tiene fines educativos y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el tratamiento por parte de un profesional de la salud. Si experimentas síntomas de ansiedad, depresión u otros cambios significativos en tu salud mental durante el embarazo o el posparto, consulta con un profesional capacitado. Si estás en una situación de emergencia o tienes pensamientos de hacerte daño a ti o a tu bebé, llama al 911 o acude al servicio de emergencias más cercano.

Sobre la autora

Retrato profesional de Ambar Rivera, especialista en salud mental perinatal y reproductiva y autora de Holistic Birth Partner.

Ambar Rivera es especialista en salud mental perinatal y reproductiva, con una maestría en Salud Materno-Infantil y actualmente cursa una maestría en Consejería Psicológica. Desde hace más de diez años acompaña a familias durante el embarazo, el nacimiento y el posparto, promoviendo una atención basada en evidencia, informada en trauma y centrada en la familia.

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